Cortes premium madurados en seco, parrilla de leña y una carta de vinos curada por nuestro sommelier. Una experiencia de club privado en el corazón de Bogotá.
"La carne no se cocina. Se acompaña hasta su punto exacto."
BRONCE nació en 2018 con una obsesión: rescatar el arte de la parrilla argentina y uruguaya, elevándolo con técnica francesa y producto colombiano de origen certificado.
Cada corte se madura en seco entre 21 y 45 días en nuestra cámara climatizada. El resultado: intensidad de sabor, terneza excepcional y una costra perfecta sobre la parrilla de leña de roble.
Corte de 400g madurado 30 días. Grasa intramuscular perfecta, sellado a 250°C y terminado en mantequilla de hierbas.
El rey de los cortes. 500g de marmoleo intenso, maduración 45 días. Servido con sal de Maras y pimienta verde.
800g que unen lomo y solomillo. Para compartir o para los valientes. Maduración 35 días, hueso incluido.
El corte más tierno. 300g de filete puro, maduración 28 días. Acompañado de reducción de vino tinto y foie.
1.2kg de costilla larga con hueso. Maduración 40 días. Para dos comensales. Reservar con 24h de anticipación.
Corte delgado y sabroso. 350g madurados 21 días. El favorito de los puristas. Servido con chimichurri de la casa.
Nuestra cámara de maduración mantiene temperatura constante de 2°C y humedad controlada del 85%. Durante 21 a 45 días, las enzimas naturales transforman la carne: ablandan las fibras, concentran el sabor y desarrollan notas a nuez y queso curado.
El resultado es una costra exterior que se retira antes de la cocción, revelando una carne de color rojo intenso, aroma complejo y terneza excepcional.
Malbec argentino, Cabernet Sauvignon chileno, Tempranillo español. Más de 40 etiquetas seleccionadas.
Chardonnay, Sauvignon Blanc, Pinot Grigio. Perfectos para acompañar entradas y pescados.
Champagne francés, Cava español, Espumante argentino. Para celebrar o abrir el apetito.
Nuestro sommelier diseña el maridaje perfecto según tu corte. Servicio incluido en reservas premium.
El mejor bife de chorizo que he probado en Bogotá. La maduración se nota en cada bocado. El servicio es impecable y la carta de vinos excepcional.
Celebramos nuestro aniversario con el Tomahawk y fue una experiencia inolvidable. El sommelier acertó con el maridaje. Volveremos.
La entraña fina con chimichurri de la casa es perfecta. Ambiente de club privado, atención personalizada. Mi lugar favorito para cenas de negocios.